Lo hemos vuelto a hacer. Nunca dijimos que no lo repetiríamos y hemos cumplido con nuestra no palabra.
El viernes 18 de Julio, el CSTV, y todo aquel que siendo ajeno al CSTV se quiso apuntar a la cita, fuimos al cine a ver el estreno de Hancokc.
Como viene siendo ritual en este tipo de eventos lúdico-sociales, la noche comenzó con la ingesta desenfrenada de cantidades masivas de carne-carne. Esa era la condición a cumplir en la elección del lugar donde aposentar nuestros hermosos traseros, "un sitio donde se coma mucho y barato". La elección, a mano alzada, fue rápida. Hoy tendría el placer de atendernos los señores Frankie & Benny's.
La ingesta no estuvo mal. Pizzas, costillares, aritos de cebolla y una larga lista de comida insana, amenizada por nuestras habituales tertulias frikis, a las que el hombre de a pie que tiene el placer de escuchar les sigue poniendo cara de asombro.
Seguidamente, y viendo que se acercaba la hora de comienzo de la proyección, nos dirigimos a la entrada del cine, más petada que de costumbre. En ella tuvimos el placer de poder ver de cuerpo presente a la inigualable persona que es Pablo Motos, el cual, como ser humano normal y corriente, se disponía a entrar en una sala a ver una película. Mientras esperaba, no dudó en hacerse fotos con chavales que pasaban por delante.
Y ya con esto entramos a ver la película, que no voy a destripar. Entretenida, no es un "por lo menos hemos cenao". Si queréis saber más, os recomendamos que vayáis a verla.